lunes, 7 de diciembre de 2015

Francisco y Nico de Julián

LA FORJA DE UN JINETE

Francisco de Julián ganó 7 carreras como gentleman entre 1977 y 1991. Su hijo Nicolás suma ya 28 victorias como amateur y está dispuesto a dar el salto al profesionalismo, algo que su padre nunca llegó a plantearse. En la trayectoria de ambos puede adivinarse la evolución vivida en las últimas cuatro décadas por la figura del jinete aficionado en España.

FRANCISCO DE JULIÁN, GENTLEMAN DEL SIGLO XX

Francisco de Julián descubrió el hipódromo gracias a Juancho Goyeneche, pero los secretos del oficio los aprendió de Ceferino Carrasco Ñolo: "Con él debuté montando a Odalisca en Pineda. Sólo tenía 17 años y de la carrera ni me enteré, pero allí, a mi lado en los cajones, estaban los señores Parladé, Simo, Terry, Urbano y Morán. En aquella época muchos amateurs eran militares y civiles con títulos nobiliarios. Había que tener un rango social muy elevado para ser gentleman".

Carlos Héctor (cuadra Dos Estrellas),
Gualberto Pérez y Francisco de Julián
Francisco se hizo un hueco entre aquella aristocracia del turf de la mejor manera posible: ganando con Farrista, del preparador uruguayo Gualberto Pérez, en su segunda carrera: "Fue muy emocionante. Luchamos durante toda la recta con Sulim, al que montaba Rafael Martínez, ahora presidente de AEGRI. Gualberto era un gran preparador. Llegamos a tener 83 caballos. Muchos eran de hándicap, pero a casi todos los hacía ganar. Yo montaba a diario en los galopes. Algunos domingos llegaba a primera hora a la cuadra y me decía: dale un galope a Revirado. Yo respondía: el caballo corre por la tarde. Él insistía: entonces no le apures demasiado. Y solo unas horas después de entrenarlo, Revirado ganaba la carrera principal. Lo hizo más de una vez".

Con Ferrista, batiendo a Sulim en La Zarzuela.
Después de 14 años como jinete aficionado, la báscula le obligó a colgar la fusta, pero entonces ya había creado su propia cuadra. Debutó como propietario con Zachi en 1980 y continuó con Dharmakaya, Princesa Carana, Personelle, Rivefissimo, Amaltea y Silver Plate, sin duda el mejor de todos: "Fue un regalo de Lorenzo Sanz. Se había lesionado y lo iban a sacrificar. Me quedé con él y Julio César Martínez fue capaz de recuperarlo. Ganamos el Gladiateur y llegamos a correr el Gran Premio de Madrid, donde fue sexto. Era un caballo fantástico".

NICOLÁS DE JULIÁN, GENTLEMAN DEL SIGLO XXI.

Con solo 4 años Nicolás de Julián montaba ponis en la Venta de la Rubia, con 8 lo hacía sobre caballos de hípica y con 14 ya estaba en la Escuela de Aprendices que dirigía Florentino González en el hipódromo de La Zarzuela: "Empecé a montar con José Carlos Lopera y después estuve 5 años con Ovidio y Jorge Rodríguez. Al principio lo compaginaba con los estudios y el fútbol. No pensaba dedicarme a esto y me saqué la licencia de amateur, pero al final he llegado a la conclusión de que montar es lo que más gusta”.

Su padre no oculta su satisfacción al escucharlo: "Compramos a Desert Run para que pudiese debutar. Después hemos tenido a Forth King, Chitón, Castellana...". Con esos caballos y muchos otros, Nico se ha curtido como jinete en todos los hipódromos y playas de España: "Me costó dos años ganar la primera carrera. Fue con Turrialba en Dos Hermanas. Nunca había estado tan nervioso. Era el favorito y estaba impaciente porque no llegaba la victoria, pero ese día el caballo lo hizo muy bien. Ganamos por 6 o 7 cuerpos". Desde aquel 15 de enero de 2012 todo ha sucedido muy
Nico de Julián, ganando con Turrialba
deprisa. El año pasado ocupó el puesto 11º en la estadística de jinetes y en 2014 busca hacerse un hueco en el Top 10: "Al principio el descargo me abrió bastantes puertas. Ahora estoy con Guillermo Arizkorreta, que suele dar oportunidades a la gente de la cuadra y ya he ganado para él. Pero sé que tengo que ganármelo. En carrera siempre hago lo que me dice el entrenador, pero a veces es difícil medir el ataque y lo hago un poco pronto o un poco tarde. En eso debo mejorar", afirma con talante crítico.

Francisco, que durante bastante tiempo estuvo involucrado en el proyecto de la cuadra Altamira para seguir apoyando la carrera de su hijo, confía en él sin dudar: "Es muy obediente con las órdenes, pero además tiene otras cualidades y mucha fuerza en las piernas de haber jugado tanto al fútbol. De Altamira solo puedo decir que le deseo mucha suerte a su propietario, Alfonso Núñez. Sigue siendo un buen proyecto".

Por segundo año consecutivo, Nicolás ha sido el representante español en el Mundial de la FEGENTRI, donde ha logrado tres victorias, la última este septiembre en Dalaware: "Ha sido mi mejor triunfo. Montar en Estados Unidos era para mí un reto increíble. Y el caballo pagó 40 a 1. Fue inolvidable. Es una gran experiencia montar en grandes hipódromos y compartir vestuario con Soumillón, Dettori, Barzalona o Peslier".

LA EVOLUCIÓN DE LA AEGRI

Francisco de Julián, directivo de la AEGRI desde 1985 recuerda los nombres de grandes profesionales actuales que han pasado por la Asociación, convertida en una especie de cantera del turf: "Sergio Vidal fue el primero en pasar de amateur a jockey profesional, pero de aquí han salido también preparadores como Carlos Laffón, Mauri Délcher, Ioannes Osorio, Arizkorreta, Enrique León y Eduardo Buzón, jockeys como Horcajada y Álvaro Gómez, criadores como Luis Alberto Urbano, veterinarias como Marta Varela y hasta directores de carreras como el tristemente desaparecido Pablo Font".

Actualmente hay en España 61 licencias de jinetes aficionados -más de la mitad, amazonas- y el número continúa creciendo, aunque Francisco admite que el concepto de amateur ha cambiado en los últimos tiempos: "Estamos casi doblando en licencias a los jockeys profesionales. Cada vez hay más jóvenes que vienen a montar. Lo único que les pedimos a los socios es que no vivan de los caballos, pero eso es algo que no podemos controlar. Se dice que algunos cobran, pero hay que demostrarlo. Nosotros no somos policía de nadie".

Francisco de Julián (el primero a la izquierda)
y otros jinetes de la AEGRI a principios de los 80

Algunos de los actuales amateurs –recuerda Francisco- montan habitualmente en carreras con profesionales: “Hay un gran nivel: Diego Sarabia, Marcos Carmena, Nico, Pablo Laborde, Gonzalo Pineda, Melgarejo, Lucía Gelabert… El problema es que al final casi siempre montan los mismos; por eso intentamos que haya pruebas reservadas a amateurs que no hayan ganado cinco veces. La desaparición de algunos hipódromos también nos ha perjudicado”.

Padre e hijo miran al futuro con cierto optimismo. Francisco cree que "se está consiguiendo traer mucha gente nueva al hipódromo, aunque de poco sirve si luego no se acercan a las taquillas" y recuerda que "esto se nutre de los propietarios”. Nicolás, por su parte, ya ha lanzado su apuesta: "El próximo año quiero sacarme la licencia de profesional". Con solo 20 años y 53 kilos de peso, su recorrido como jockey promete ser muy largo.

Noviembre de 2014 (publicado en A Galopar)

Carlos Guiñales

Tal como anunció entonces, en 2015 Nicolás de Julián ha dejado de montar como jinete aficionado, iniciando una nueva etapa como aprendiz, paso previo a convertirse en jockey profesional. Junto a Jaime Gelabert, es la mayor promesa como jinete de un turf español más necesitado que nunca de fustas jóvenes. Al mismo tiempo, Francisco de Julián ha vuelto a asociarse con Alfonso Núñez, propietario de la cuadra Altamira, para sentar las bases de un proyecto muy interesante para el turf español (una historia, por cierto, que publicaré muy pronto en este mismo blog).

Diciembre de 2015